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Intervención del comandante Pablo Beltrán en la mesa de conversaciones de Quito, el pasado viernes 17 de noviembre, durante la Audiencia en donde se escuchó al Comité de Seguimiento del “Acuerdo humanitario para el Chocó Ya”, integrado por líderes indígenas de las etnias Waunan, Embera Dóvida y Embera Chamí.

 

 

Yo solo quiero decir tres cosas. Primero referirme al caso del gobernador del Alto Baudó. Segundo a la respuesta que piden de carácter humanitario. Y tercero, a ¿cómo meterle la mano, entre todos, a resolver la guerra en el Chocó?

 

La muerte trágica del Gobernador Indígena

El Frente nuestro, ya, asumió sus responsabilidades. Pero yo quiero ahora, aprovechando la presencia de la Delegación indígena, reiterar, que desde que aquí se supo en esta mesa del caso, expresamos que era un gravísimo error. También se ha dicho en público, y quiero reiterarlo ahora, que pedimos perdón como Ejército de Liberación Nacional, por este hecho; a la Delegación le hemos reiterado que ese no fue un hecho orientado, y que conocemos el contexto de guerra que se da en el Alto Baudó.

 

La Delegación que vino del Chocó ha aportado nuevos elementos, que nosotros vamos a tomar en cuenta, y donde se hayan dicho cosas que no son ciertas, si se han dicho públicamente, las vamos a rectificar públicamente, porque consideramos que los primeros actos de reparación tienen que ver con la verdad, con los pedidos de perdón, con las garantías para que eso “nunca más vuelva a ocurrir”, y por tanto, si ha habido, como ustedes informan, temor y desplazamientos, cuenten con nosotros para que haya un retorno pronto.

 

Comento un caso, el Obispo de Buenaventura, en el Mecanismo de verificación del cese, hizo mención a unos desplazados que estaban en ese puerto. Hoy, estamos comprometidos en que esas personas, que son comunidades negras retornen, y ya está en curso un retorno.

 

Nosotros escuchamos lo que dicen los líderes que vinieron del Chocó. Por favor, ¿quién dijo que nosotros queremos que ellos, terminen debajo de un puente en Medellín o en Cali?. No. Ese es su territorio, son sus riquezas, es su vida. Entonces, cuenten con nosotros para este retorno.

 

El alivio humanitario

Frente al tema humanitario, en Colombia hemos tenido un debate, que yo lo resumo en esto: “Humanizar la guerra o acabarla”, esto es un falso dilema, hay que hacer ambas. Entonces, cuando aquí se hace un cese bilateral, y, se dice que el objetivo primordial es mejorar la situación humanitaria de la población, hay que honrar esa palabra, hay que honrar ese compromiso público. ¡Ah!, también hay que acabar la guerra, que es a lo que yo me quiero referir en el tercer punto.

 

El cese contempla que haya una veeduría social, la iglesia está acompañando la verificación y la veeduría. La invitación que nosotros hacemos es a que las comunidades negras, de minorías étnicas y mestizas del Chocó, se vinculen, hay unos equipos diocesanos para esto, hay una veeduría. ¡Háganle monitoreo a esto!; eso es lo que está esperando Naciones Unidas, que les den información, y la información la da la gente. Nuestro llamado es a que haya participación en la veeduría y que esto, sea también semilla de un dialogo social, que ayude a una reflexión sobre los problemas del Chocó.

 

Cuando nosotros estuvimos en una visita de pedagogía en el San Juan, los compañeros nuestros del Frente Occidental se comprometieron, a que ellos participaban en un dialogo social, en función de un Acuerdo por el Chocó. Ellos no desestiman el valor que tiene el cese, ni el valor de que haya un Acuerdo por el Chocó.

 

Dice el Padre Albeiro, que ha habido un desarrollo exitoso del cese, pues, nosotros lo celebramos, pues ha habido errores, pero los protocolos del cese son claros en decir que, “ningún incidente por grave que sea va a acabar el cese”. Y lo que hemos dicho en esta mesa es que los problemas que ha tenido el cese, que son de varias clases -y no los voy a enumerar-, hay que mejorarlos, para que el resultado en noviembre sea mejor que el de octubre, en eso está trabajando la mesa y esas fueron las especificaciones del mandato que se le dieron al Mecanismo nacional de verificación, para mejorarlo, no para acabar el cese.

       

Está ocurriendo un funesto cambio de brazaletes

¿Cuál es la desgracia de todo esto?, bueno ustedes lo han dicho, mientras que estamos en una búsqueda de que el cese sea exitoso, y que el proceso con las FARC, sea exitoso; por la puerta de atrás, esos ex combatientes se están ligado a bandas y mafias, y ustedes dieron los montos: son ocho millones para los mandos de FARC y dos millones para los combatientes, lo que les pagan los paramilitares; ¿de dónde sale ese dinero?, ustedes ya lo han dicho, esos son dineros de las drogas.

 

Una vez le dije a un jefe de los ganaderos de Colombia, -quienes eran los que más alentaban el paramilitarismo desde cuando eso-: ¿quién dijo que usted criando vacas, va a comprar fusiles?, criar vacas no da para eso. La guerra se alimenta con el dinero de la cocaína. Este es el tercer punto que yo quiero mencionar, porque estamos haciendo un esfuerzo desde esta mesa, para que haya el cese, para que haya acciones y medidas humanitarias, pero en contravía de esto, este negocio ilícito no lo desmonta nadie.